4 recomendaciones para apoyar a tu equipo durante la crisis

4 recomendaciones para apoyar a tu equipo durante la crisis

4 recomendaciones para apoyar a tu equipo durante la crisis

En el ámbito profesional, uno de los efectos más drásticos que ha traído la pandemia del COVID-19 ha sido el cambio en la modalidad de trabajo de la mayoría de las organizaciones a nivel mundial. Además, no fue un cambio paulatino, sino abrupto. Como consecuencia directa, esto produjo la separación (física) de los empleados y colaboradores de su lugar de trabajo, y quizás aún más importante, también la pérdida de acceso directo a sus líderes.

La relevancia de esto está en que de todos los vínculos sociales en el trabajo, la relación jefe/empleado es la más importante. Es el vínculo que el creador del término inteligencia emocional, Daniel Goleman, llama “la pareja vertical”. De hecho, numerosos estudios han demostrado que el mejor predictor para la productividad y la antigüedad de un empleado en su trabajo está asociada a qué tan fuerte es el lazo entre éste y su gerente, manager, directo, etc.

Ahora, si ya de por sí muchos líderes luchaban en su día a día para tener tiempo de interactuar con los miembros de su equipo, ¿cómo hacerlo en medio de esta situación tan particular? Partiendo de algunas investigaciones y de experiencias en mi trabajo con organizaciones, comparto 4 recomendaciones para apoyar a empleados durante la crisis y así poder seguir nutriendo el lazo de la “pareja vertical”:

  1. Acorta las distancias a través de la comunicación frecuente.

Utiliza todos los recursos disponibles para crear y reforzar las conexiones con tus colaboradores. Desde llamadas, correos, mensajes instantáneos o conferencias por vídeo-llamada, hay muchas opciones para hacerles saber que estás cerca de ellos y que cuentan contigo.

Cuando Gallup preguntó a 10 millones de empleados en todo el mundo si estaban de acuerdo o no con la siguiente afirmación “Mi supervisor, o alguien en el trabajo, se preocupa por mí,” aquellos que respondieron positivamente fueron los más productivos, los que más contribuían a generar ganancias y de lejos aquellos que más tiempo permanecieron en sus trabajos.

Los mejores líderes saben esto, y vivimos en una época donde la tecnología nos permite hacerle saber a otros que son importantes para nosotros aunque no podamos decírselo cara a cara. Preguntas como ¿todo bien en casa?; ¿necesitas algo?; ¿cómo te sientes hoy? Lo transmitirán perfectamente.

  1. Sé sincero y transparente en la información que brindas.

La comunicación es el aspecto más importante de las relaciones laborales en todo momento, sin embargo, en esta época de incertidumbre, lo es aún más. Ahora, ¿qué comunicar en estos momentos? No todos los jefes tienen la política de ser sinceros con sus empleados. No decir la verdad sobre la situación general e individual que pueda involucrar a cada quien solo generará más pánico e impedirá que el empleado se concentre en seguir haciendo su trabajo o en apoyar a la organización en lo que pueda.

Por el contrario, ofrecer información oportuna y honesta les permitirá saber “dónde están parados” y lo agradecerán enormemente, porque tener certeza sobre algo es muy valorado, sobretodo si está relacionado a la permanencia del trabajo, salario y futuro de la compañía a la que pertenecen.

  1. Establece rutinas que generen estabilidad.

Cuando todo parece haber cambiado, los rituales son anclas de consistencia, nos permiten pisar tierra firme en medio de arena movediza.

Dijo el padre de la psicología moderna, William James, que los seres humanos no somos más que un conjunto de hábitos, porque en ellos encontramos seguridad y confort. Cuando las cosas cambian, precisamente se siente que perdimos ambos elementos. Por eso es tan importante crear con el equipo alguna dinámica diaria que se convierta en una rutina durante el tiempo que esta situación dure y, quien sabe si se vuelve algo constante aún después.

Ideas como tomar 15 minutos a una hora específica para conversar sobre el trabajo del día; comenzar una reunión por video-llamada con cada participante diciendo una palabra que describa su estado de ánimo ese día; un momento específico a la semana para ver un vídeo con contenido que ayude a manejar la ansiedad o el pánico; o simplemente pedir que para un día específico haya un “tema”, sea usar gorra, medias negras, estar en pijamas, y compartir las fotos por el grupo de Whatsapp del equipo.

Implementar algunas de estas ideas no solo logrará distraer de manera positiva a los miembros del equipo sino también crear esa estabilidad tan necesaria en estos tiempos.

  1. Reconoce el esfuerzo que cada quién está haciendo para avanzar en medio de la crisis.

Toma tiempo para ofrecer feedback positivo cada día a los miembros del equipo, eso estimulará sus capacidades y les ayudará a tener confianza en sí mismos en una época donde pueden sentirse abrumados por todo lo que está pasando.

La psicóloga Barbara Fredrickson generó la teoría del radio de positividad. Básicamente consiste en que en la medida que una persona logre experimentar más emociones positivas que negativas en su día a día, también experimentará más bienestar, será más productiva, creativa y saludable. Así que una excelente forma de contribuir a aumentar el radio de positividad de los empleados (siempre) es dándoles feedback positivo: agradeciendo, felicitando, elogiando alguna virtud o habilidad demostrada en un momento específico. Los estudios realizados en esta área han descubierto que no se trata de resaltar el resultado que consigue cada quien, sino el esfuerzo que se realiza.

Además, esto te permitirá ser compasivo y empático con los procesos que cada uno de los miembros del equipo puede estar viviendo, y eso es precisamente lo que más se necesita en estos momentos.

Para mí las organizaciones son comunidades, son círculos de apoyo, son lugares para crecer. Lo que vivimos en estos momentos puede ser nuevo, pero definitivamente pasará a ser parte de la normalidad en el futuro próximo, y es fundamental para que las relaciones laborales sean óptimas que los líderes incorporen estrategias que les permitan seguir fortaleciendo su comunidad.

Robert Kegan y Lisa Laskow-Lahey escriben en su libro “Una Cultura de Todos – Convirtiéndose en una Organización Deliberadamente Desarrolladora” lo siguiente: “… (en las organizaciones) puede crearse una especie distinta de comunidad humana, una que surja especialmente de la vulnerabilidad y del crecimiento que viene acompañado con ella. Mientras te sientas incompleto o inadecuado, pero a pesar de ello incluido y aceptado, y percibas a otros a tu alrededor también incompletos e inadecuados, pero no por eso menos admirables, esa es una experiencia que desata la compasión y el aprecio que todos esperamos tener en nuestras relaciones…”

Como dice mi mentor, el Dr. Tal Ben Shahar: “no dejes de aprovechar una buena crisis.” En las crisis hay oportunidades tanto como en la vulnerabilidad hay crecimiento. Estas sencillas prácticas ayudarán a fortalecer la comunidad dentro de las empresas, y en la medida que eso ocurra no solo sobrevivirán a la crisis de la mejora forma, sino también saldrán fortalecidas de ellas.

Eugenio Pérez Toledano @coacheugenius

Coach certificado por la International Coaching Community, especializado en psicología positiva y neurociencia aplicada al coaching. Facilitador y Speaker en temas relacionados al bienestar. Actualmente realizando la Certificación en Estudios de la Felicidad en la Academia de Estudios de la Felicidad del profesor, psicólogo y filósofo especializado en psicología positiva Dr. Tal Ben Shahar.